Una charla íntima con Graciela y Ernesto, fundadores del Colegio, nos sumerge en la apasionante y también esforzada misión de crear una institución educativa desde cero.

“Cuando yo veo a los chicos, pienso que Matías está contento”, expresa emocionada Graciela quien, junto a Ernesto, su marido, no encontraron mejor forma de compartir el legado de su hijo, que de muy niño dejó de estar físicamente entre nosotros.

Ninguno de los dos pensó nunca que algún día crearían un colegio y verían chicos crecer, aprender y egresar de sus puertas. La idea fue tomando forma con el tiempo, una manera de hacerle honor a un hijo y ver en otros niños un desarrollo educativo y afectivo fuerte y sano. “Queremos chicos felices, ricos en valores, preparados para triunfar en la vida, en aquello que se propongan”, afirma Ernesto.

Con la ayuda de personas con experiencia en educación, con muchísimo trabajo y persistencia, lograron posicionarse como una excelente opción educativa para la comunidad de Yerba Buena y alrededores. “Empezamos en 2009 con 3 jardines y 23 alumnos, hoy contamos con 600 estudiantes entre todos los niveles”, dice al respecto Graciela y agrega que en todo este tiempo nunca bajaron los brazos, no existió el “no puedo”, al contrario, siempre hubo y hay muchos proyectos y sueños.

“Nuestra vara es siempre alta: buscamos ser una institución educativa de excelencia”, remarca Ernesto y aclara que esto implica un trabajo arduo en la elección y formación de directivos y docentes, en la generación y puesta en marcha de una currícula de calidad y, sobre todo, en el trabajo constante con los padres de los alumnos.

Diez años formando personas de bien, 600 alumnos cada día aprendiendo y desarrollando sus propias competencias, dos promociones de egresados ya estudiando en la universidad, una Unión de Padres trabajando junto al Colegio y en beneficio de todos los estudiantes, 110 colaboradores entre directivos, docentes y demás profesionales, una educación intensiva del inglés como herramienta indispensable para el futuro académico y laboral de los chicos, una orientación clara hacia las Ciencias Sociales y Humanas, un edificio propio para el nivel secundario y un terreno en donde próximamente se construirán los niveles inicial y primario…estos son los mayores logros de un colegio que crece y avanza con fuerza…y, como dicen Graciela y Ernesto, la historia continuará…